viernes, 17 de abril de 2009

Anoche soñé contigo

Sé que te gusta esa canción, por eso la puse como título. Y es cierto: anoche soñé contigo, aunque a diferencia de Kevin Johansen, yo sí estaba durmiendo.

Creo que nunca había soñado contigo, y de hecho en los días previos no había pensado tanto en ti como en otras épocas, sin embargo anoche soñé contigo y fue un sueño muy claro.

Soñé que venías a mi casa en un Volkswagen Golf Classic Hatchback color gris metálico y que lo estacionabas en el garage de mi casa (sé que tienes auto pero no sé ni la marca ni el modelo) y que traías tu notebook malo, no sé si para arreglarlo o sólo lo trajiste sin intención alguna. Estabas vestido con una polera blanca, y tu computador era un Mac Book blanco. Te sentabas en el puesto de mi mamá en el comedor; yo estaba en mi puesto de siempre, o sea, estábamos de frente y mi mamá a mi izquierda. No había nadie más que nosotros tres. No hablaste y nadie habló tampoco, fue un sueño silencioso. Sentí que mi mamá sabía quién podías ser tú para mi.

Hoy desperté y pensé que aunque no tenemos ninguna clase de relación como corresponde a algo tradicional, y tampoco tenemos algo a nivel moderno (como opuesto a tradicional), lo que teníamos ya no estaba: últimamente, cada vez que hablamos es por cosas breves, ya no hay esas largas conversaciones que duraban hasta que te vencía el sueño, porque a mí, como sabes, el sueño rara vez me vence por mi insomnio. Sin embargo hoy tuvimos una conversación un poco más extensa, un punto medio entre las antigüas y las nuevas. Te quejaste de tu ex por algo bien concreto en que sabes yo soy lo opuesto, y por la forma en que me lo dijiste hoy, mi respuesta no fue por ningún motivo premeditada para que oyeras algo que me favoreciera.

Pero como siempre, te fuiste. Te fuiste para volver, y yo me pregunto ¿por qué no te vas y no vuelves más? No tengo el valor de irme yo pero necesito que no nos veamos más. Aunque el vernos sea algo tan etéreo como lo que tenemos.

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